Sobre nosotros
Nuestra Historia
Fundada en 1953 como Mission Guadalupe, nuestra parroquia nació para responder a las necesidades espirituales de la creciente comunidad del este de San José. Desde sus inicios, ha sido un lugar donde las familias han encontrado una comunidad de fe, esperanza y pertenencia, celebrando la Eucaristía, los sacramentos y las tradiciones que fortalecen la vida cristiana.
En 1962, Mission Guadalupe fue elevada oficialmente a Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, y pocos años después, gracias a la generosidad y el esfuerzo de numerosos feligreses, se construyó el templo que continúa siendo nuestro hogar espiritual. Dedicada en 1967, la iglesia alberga el hermoso mosaico de Nuestra Señora de Guadalupe, un símbolo de la profunda devoción mariana y de la riqueza cultural de nuestra comunidad.
Durante más de siete décadas, nuestra parroquia ha acompañado a miles de familias en los momentos más importantes de sus vidas: bautizos, primeras comuniones, confirmaciones, matrimonios, funerales y celebraciones de fe. Generación tras generación, Nuestra Señora de Guadalupe ha sido un lugar de oración, servicio y encuentro con Cristo.
Misión
Visión
Padre Hugo Rojas
Párroco
El Padre Hugo Rojas nació en Mendoza, Argentina, donde desde muy joven sintió el llamado de Dios al sacerdocio. Aunque al terminar el colegio deseaba estudiar leyes, decidió responder con generosidad a la vocación que el Señor había puesto en su corazón y dedicar su vida al servicio de la Iglesia.
Como parte de su formación y ministerio sacerdotal, vivió durante diez años en Taiwán, una experiencia que considera una gran bendición. Allí tuvo la oportunidad de conocer una nueva cultura y anunciar el Evangelio en un contexto diferente. Gracias a esta experiencia multicultural, habla inglés, español y chino mandarín, lo que le permite servir y acompañar a personas de diversos orígenes y culturas.
En 2008 llegó a la Diócesis de San José, donde sirvió primero como vicario en St. Mary’s Parish de Gilroy y posteriormente en la Catedral Basílica de San José. De 2017 a 2024 fue párroco de la Parroquia Nuestra Señora del Refugio, donde impulsó diversos programas de apoyo comunitario, entre ellos clínicas móviles de salud, distribución de alimentos frescos y otras iniciativas al servicio de las personas más necesitadas.
Desde julio de 2024, el Padre Hugo es párroco de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe. En colaboración con Caridades Católicas, continúa promoviendo programas de asistencia social, clínicas móviles de salud y servicios legales gratuitos de inmigración para apoyar a las familias y personas de la comunidad.
El Padre Hugo es reconocido por su amabilidad, cercanía y espíritu de servicio. Convencido de que servir a los demás es una de las expresiones más hermosas del amor de Dios, trabaja cada día para construir una parroquia acogedora, misionera y solidaria, donde cada persona se sienta acompañada, valorada y parte de la familia de Dios.
En su tiempo libre disfruta de la compañía de sus gatos, un pequeño reflejo del cariño y cuidado que también procura brindar a toda la creación.
Padre Agustín Arévalo
Vicario Parroquial
El Padre Agustín Arévalo nació en Iquitos, Perú, en el corazón de la Amazonía. A los dieciséis años respondió al llamado de Dios al sacerdocio e ingresó al seminario, iniciando un camino de fe y servicio que continúa hasta el día de hoy. Proviene de una familia sencilla, trabajadora y amorosa, que cultivó en él el deseo de entregar su vida al Señor.
Fue ordenado sacerdote el 25 de abril de 2010 y ha servido en diversas responsabilidades pastorales, entre ellas como párroco de la Parroquia San Juan Bautista de Miraflores y de la Parroquia San Pedro Pescador, en el Vicariato Apostólico de Iquitos. Además, durante casi catorce años ejerció su ministerio como capellán de la Marina de Guerra del Perú, acompañando espiritualmente a militares y sus familias.
Desde julio de 2026, el Padre Agustín sirve como Vicario Parroquial de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe en San José, California. Con entusiasmo, desea conocer a la comunidad parroquial y acompañar a sus feligreses en su crecimiento espiritual.
El Padre Agustín se distingue por su alegría, amabilidad, generosidad y profundo amor por la liturgia, especialmente por la celebración de la Santa Misa. Con un espíritu cercano y servicial, busca caminar junto a la comunidad y servir a cada persona con entrega y compasión.
Sthefany Sánchez
Gerente de Oficina
Sthefany Sánchez se desempeña como Gerente de Oficina de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, donde coordina y apoya las labores administrativas que contribuyen al buen funcionamiento de la vida parroquial. Con organización, iniciativa y un profundo espíritu de servicio, procura brindar una atención cercana y eficiente a feligreses, voluntarios y al equipo parroquial.
Es graduada del Colegio de las Hermanas de la Caridad Dominicas de la Presentación de la Santísima Virgen y actualmente cursa estudios de Administración de Empresas y Contabilidad en De Anza College, fortaleciendo continuamente su formación académica y profesional. Desde muy joven ha estado vinculada al servicio de la Iglesia Católica, colaborando como voluntaria en distintas parroquias y participando activamente en diversas iniciativas pastorales y comunitarias.
Se distingue por su capacidad organizativa, su calidez humana y su compromiso con el servicio. Disfruta colaborar con los demás y contribuir a que cada persona que llega a la parroquia se sienta bienvenida, escuchada y acompañada.
Para Sthefany, servir en la Iglesia es mucho más que un trabajo; es una vocación que le permite poner sus talentos al servicio de Dios y de la comunidad. Su deseo es contribuir cada día a que la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe sea un lugar acogedor, organizado y donde todos puedan experimentar el amor de Cristo.
Claudia Chavez
Recepcionista
Claudia Chavez forma parte de la familia de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe desde hace más de diez años, tiempo durante el cual sirvió con alegría y dedicación como voluntaria. Desde hace tres años desempeña el cargo de Recepcionista Parroquial, convirtiéndose en el primer rostro de bienvenida para quienes visitan nuestra comunidad.
Se distingue por su calidez humana, amabilidad, alegría y espíritu de servicio. Siempre está dispuesta a escuchar, orientar y brindar una atención cercana a cada persona que llega a la oficina parroquial, haciendo que todos se sientan acogidos y valorados.
Para Claudia, servir en la Iglesia es una hermosa manera de vivir su fe y compartir el amor de Dios con los demás. Su compromiso, generosidad y disposición para ayudar hacen de ella una parte muy valiosa de nuestra comunidad parroquial.